
Enfrentamos el cáncer contigo, paso a paso. En nuestra unidad de Oncología y Quimioterapia combinamos tecnología de vanguardia, tratamientos personalizados y un equipo médico altamente especializado. Te acompañamos con calidez, experiencia y compromiso en cada etapa del tratamiento.
La quimioterapia es el uso de cualquier medicamento para tratar cualquier enfermedad. Sin embargo, para la mayoría de la gente, el término quimioterapia (o “quimio”) se refiere a los medicamentos utilizados para el tratamiento del cáncer. Es importante saber que no todos los medicamentos para tratar el cáncer funcionan de la misma manera. En el pasado, el único tipo de medicamento que podía tratar el cáncer era la quimioterapia tradicional o estándar, pero actualmente se utilizan muchos tipos diferentes de medicamentos para tratar el cáncer. Si bien la quimioterapia tradicional o estándar sigue siendo la mejor manera de tratar muchos tipos de cáncer, diferentes tipos de medicamentos pueden funcionar mejor en otros tipos de cáncer.
La siguiente información describe la quimioterapia tradicional o estándar. También hay otros medicamentos que se utilizan para tratar el cáncer de diferentes maneras, incluyendo terapia dirigida, terapia hormonal, e inmunoterapia.
La quimioterapia se considera un tratamiento sistémico porque los medicamentos pasan por todo el cuerpo y pueden eliminar las células cancerosas que se han propagado (metástasis) a partes del cuerpo lejos del tumor original (primario). Esto hace que la quimioterapia sea diferente de tratamientos como la cirugía y la radiación. La cirugía extirpa un tumor de una parte del cuerpo donde se ha encontrado cáncer, y la radioterapia se dirige a una determinada zona del cuerpo para eliminar o dañar las células cancerosas. Los tratamientos de este tipo se denominan tratamientos locales porque afectan a una parte del cuerpo.
Si su médico recomienda la quimioterapia como una opción para tratar su cáncer, es importante entender los objetivos del tratamiento al momento de tomar decisiones. Los tres principales objetivos de la quimioterapia como tratamiento contra el cáncer son:
1. Curación
2. Control
3. Paliación
Cuando es posible, la quimioterapia se usa para curar el cáncer, lo cual significa que el cáncer es destruido, y se elimina sin que regrese.
La mayoría de los médicos evitan usar la palabra “curación”, a menos que se refieran a un resultado posible o previsto del tratamiento. Por lo tanto, al administrar un tratamiento que pudiera ofrecer probabilidades de curar el cáncer de una persona, el médico puede describirlo como un tratamiento con intención curativa.
Aunque la cura puede ser el objetivo en estas situaciones, y es la esperanza de muchos pacientes que tienen cáncer, no siempre se obtiene este resultado. Es común que pasen muchos años antes de saber si el cáncer de una persona en realidad se curó.
De no ser posible la curación, el objetivo del tratamiento puede ser mantener la enfermedad bajo control. En estos casos, la quimioterapia se utiliza para disminuir el tamaño de los tumores y/o impedir el crecimiento o propagación del cáncer. Esto puede ayudar a que una persona con cáncer se sienta mejor y posiblemente viva más tiempo.
En muchos casos, el cáncer no desaparece completamente, pero es controlado y tratado como una enfermedad crónica, de manera similar a las enfermedades cardiacas o la diabetes. En otros casos, el cáncer puede desaparecer por un tiempo, pero es probable que regrese.
La quimioterapia también se puede usar para aliviar algunos síntomas causados por el cáncer. Esto se denomina paliación, quimioterapia paliativa o tratamiento con intención paliativa.
Cuando el cáncer se encuentra en una etapa avanzada y se ha propagado probablemente no pueda ser controlado. En este caso, el objetivo de la quimio puede ser mejorar la calidad de vida de la persona o hacer que se sienta mejor. Por ejemplo, puede que la quimioterapia se use para promover la disminución del tamaño del tumor que está generando dolor o presión, para que se alivie el dolor y la persona se sienta mejor.
En algunos casos, se sabe con claridad cuáles son las mejores dosis y planes de administración de cada medicamento de quimioterapia basándose en estudios de investigación. En otros casos, es posible que se sepa menos sobre la mejor manera de tratar a ciertos tipos y etapas de cáncer. O bien, un paciente podría tener otra enfermedad o problema de salud que haga que el médico considere que un determinado tratamiento no es la mejor opción debido a efectos secundarios o a otros posibles problemas. En estos casos, diferentes médicos podrían seleccionar diferentes combinaciones de medicamentos con distintos planes.
Algunos factores que el equipo de atención médica contra el cáncer considera al recomendar opciones de tratamiento son:
• El tipo y el subtipo del cáncer
• La etapa del cáncer (qué tanto se ha propagado)
• Los resultados de otras pruebas en el tumor, como biomarcadores
• La edad del paciente
• La salud general del paciente y los medicamentos actuales
• Otros problemas médicos graves (como enfermedades del corazón, del hígado o de los riñones)
• Tipos de tratamientos contra el cáncer administrados anteriormente
Los miembros del equipo toman en consideración todos estos factores, junto con la información acerca de los estudios de investigación publicada en revistas y libros de texto de medicina en los que se describen los resultados en pacientes similares tratados con quimioterapia.
La mayoría de los medicamentos quimioterapéuticos son potentes y tienen un intervalo pequeño de dosis seguras y eficaces. Si se recibe una dosis demasiado pequeña de un medicamento no se tratará bien el cáncer, y si se administra en exceso pueden surgir efectos secundarios potencialmente fatales. Por esta razón, los médicos calculan con mucho cuidado las dosis de quimioterapia.
Dependiendo del medicamento o medicamentos que se vayan a administrar, hay varias maneras de determinar las dosis de quimioterapia. La mayoría de los medicamentos de quimioterapia se miden en miligramos (mg).
La dosis general se puede basar en el peso corporal de una persona en kilogramos (1 kilogramo equivale a 2.2 libras). Por ejemplo, una persona que pesa 50 kilogramos (110 libras), puede estar recibiendo un medicamento que se debe administrar como 10 miligramos (mg) por cada kilogramo (kg) de peso, lo que significa que la persona recibiría 500 miligramos del medicamento (50kg x 10mg por kilogramo = 500mg).
Algunas dosis de quimioterapia se determinan en base al área superficial del cuerpo (referido como BSA, por sus siglas en inglés), que los médicos calculan usando el peso y la estatura. El BSA se expresa en metros cuadrados (m2).
Debido a que los cuerpos de los niños procesan los medicamentos de forma distinta, las dosis para niños son diferentes a las dosis para adultos, aún después de considerar la BSA. Además, los niños pueden tener diferentes niveles de sensibilidad a los medicamentos.
De la misma forma que las dosis son diferentes para los niños, las dosificaciones se pueden ajustar en algunos medicamentos para personas que:
• Son ancianas
• Tienen una nutrición deficiente
• Son obesas
• Ya tomaron o están tomando otros medicamentos
• Ya recibieron o están recibiendo radioterapia
• Tienen recuentos bajos de células sanguíneas
• Padecen enfermedades del hígado o de los riñones
• No pueden tolerar dosis completas
Por lo general, la quimioterapia se administra a intervalos regulares llamados ciclos. Un ciclo puede consistir en una dosis de uno o más medicamentos administrada uno o más días, seguida de varios días o semanas sin tratamiento. Esto les da tiempo a las células normales para que se recuperen de los efectos secundarios del medicamento. Algunas veces, se pueden dar dosis durante cierto número de días consecutivos, o en cada día alterno durante varios días, seguidas de un periodo de descanso. Algunos medicamentos funcionan mejor cuando se administran continuamente por un número determinado de días.
Cada medicamento se administra con un plan para aprovechar al máximo sus acciones contra el cáncer mientras se minimizan los efectos secundarios. Si se usa más de un medicamento, el plan de tratamiento indicará la frecuencia y exactamente cuándo se debe administrar cada medicamento. Puede que antes de comenzar el tratamiento se decida el número de ciclos a administrarse, basándose en el tipo y etapa del cáncer. En algunos casos, el número es flexible, y tomará en consideración cómo el tratamiento afecta al cáncer y el estado general de salud de la persona.
Cambios en las dosis y el plan para administrar la quimioterapia
En la mayoría de los casos, los programas y las dosis de medicamentos más eficaces para tratar cánceres específicos se han encontrado mediante investigaciones en estudios clínicos. Cuando es posible, es importante recibir el curso completo de quimioterapia, la dosis completa y mantener los ciclos dentro del plan. Esto brinda al paciente la mejor oportunidad de recibir el máximo beneficio del tratamiento.
Sin embargo, puede que haya veces en las que efectos secundarios graves requieran que se hagan ajustes en el plan de quimioterapia (dosis y/o programa) para dar tiempo a que el cuerpo se recupere. En ocasiones, le pueden dar medicinas de apoyo que ayuden a su cuerpo a recuperarse con más rapidez. Como se mencionó previamente, la clave es administrar suficiente quimioterapia para eliminar las células cancerosas sin causar otros problemas graves.
La oncología, también conocida como cancerología clínica, es el área de la medicina que estudia y trata los tumores malignos. Aunque hay muchos tipos de cáncer, todos comienzan debido a un crecimiento anormal y fuera de control de las células, lo que se conoce como neoplasia. La oncología aborda cómo se desarrolla cada cáncer en el cuerpo y el tipo de tratamiento más apropiado para cada uno de ellos.
El oncólogo es el médico especialista que se encarga de diagnosticar y acompañar al paciente y su familia, durante y después del tratamiento oncológico, buscando siempre la mejor terapia con la máxima calidad de vida.
Si te preguntas ¿qué es oncología clínica? Es una rama de la medicina que se enfoca en el diagnóstico, tratamiento y posterior seguimiento de pacientes que viven con cáncer.
También los oncólogos clínicos son el personal de salud responsable de planificar los tratamientos, así como la elección de estos.
Dentro de esta especialidad médica existen diferentes tipos de oncología especialidad o subespecialidades, las cuales se centran en características particulares de esta enfermedad o de los tratamientos requeridos, aunque no son todos, algunos de los tipos de oncología más conocidos son:
• Oncología médica: se enfoca en el tratamiento del cáncer mediante diferentes terapias como quimioterapia, terapia hormonal, terapia dirigida o inmunoterapia.
• Oncología radioterápica: utilizan la radiación ionizante para tratar esta enfermedad.
• Oncología quirúrgica: especialidad que emplea procedimientos quirúrgicos para el diagnóstico, tratamiento y control del cáncer.
• Oncología pediátrica: especialidad que aborda la enfermedad del cáncer en niños y adolescentes.
• Oncología ginecológica: diagnóstica y trata cánceres que afectan específicamente el sistema reproductor femenino.
• Oncología urológica: especialidad para el diagnóstico y tratamiento de cánceres que afectan el sistema reproductor masculino, así como partes del sistema reproductor femenino y el sistema urinario.
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